domingo, 17 de julio de 2016

Luces de la Ciudad de Charles Chaplin. "Ahora ya veo"

"...La noche del estreno de Luces de la Ciudad, Charles Chaplin, invitó a Albert Einstein para que le diera su sincera opinión de la cinta. Cuando la función terminó, Chaplin se sorprendió de ver al científico secándose un par de lágrimas; en ese momento supo que había logrado su cometido: conmover hasta la médula con una de sus historias más románticas que tenía como protagonistas a El Vagabundo y a una chica ciega que vendía flores en la calle..." ( Emilce Moncada- http://www.estereofonica.com/cine/luces-ciudad-chaplin-historia-mas-romantica-del-cine-mudo-salas-cine/)



 CRITICLASSIC | Luces de la ciudad (1931)
Por José Mayo


"Sólo los salmones muertos siguen la corriente del río." Esta es una frase a la que he dado vueltas muchas veces en mi vida y en la que he visto reflejada a hombres y mujeres a los que admiro profundamente. Personas que decidieron ir contracorriente, arriesgar, creer en sí mismos…Orson Welleses uno de los mejores ejemplos que podemos encontrar en la historia del cine. Chaplin fue otro, y ya hemos hablado, y mucho, sobre la personalidad del genial cineasta, pero no por ello vamos a detenernos. En enero de 1931 se estrena City Lights, la primera película de Chaplin desde que el cine sonoro se hubiera impuesto en la industria cinematográfica. El mismo director pronunció una frase sobre dicho adelanto "dadles tres años, no más", ya que no veía gran futuro en esta moda. Por eso, y en contra de lo que le aconsejaban por activa y pasiva, decide realizar una nueva película muda... aunque entre comillas. La cinta incluía banda sonora y algunos efectos sonoros lo que permitía el prescindir de una banda de músicos en cada cine del país. Pero aparte de eso, los diálogos seguían estando presentes mediante intertítulos, y la voz de los actores permanecía silenciada. 




La trama nos vuelve a presentar al entrañable vagabundo de Chaplin, que en este caso se enamora de florista ciega que lo confunde por un multimillonario. A su vez, el vagabundo salva la vida a un embriagado multimillonario real de suicidarse, por lo que este se lo agradece llevándoselo de fiesta, para a la mañana siguiente, y con la consecuente resaca, olvidarle. Por una serie de circunstancias, tanto la florista como el millonario se cruzan de nuevo en su camino, permitiendo obrar al vagabundo de la manera más humana posible con ambos: dando a la primera el dinero necesario para una operación de vista, y librando al segundo de un atraco en su casa, aunque posteriormente es detenido. Al final, más pobre y desgraciado que nunca, Chaplin se reencuentra con la florista que ha recuperado la vista, tiene una floristería de éxito, y que se sorprende al encontrar a su salvador como un mísero vagabundo en vez de como el atractivo millonario que imaginaba. Aún así, el amor verdadero es ciego, y terminan al fin juntos y felices. O al menos eso deja interpretar el magnífico final de la película.  







…El rodaje llevó casi un año, comenzando a finales de 1929, terminando en septiembre de 1930. Durante el proceso de pre-producción y rodaje hubo numerosas interrupciones debido a motivos personales del propio Chaplin. El principal fue la muerte de su madre, lo que supuso un duro golpe para él. Esto es un hecho sobre el que nos aventuramos a afirmar, influyó en la misma historia, ya que nos encontramos nuevamente a una cinta con toques autobiográficos. El personaje de la florista ciega, que se ve impedida, y que vive en el umbral de la pobreza, es ayudada por el personaje de Chaplin, quien siente un fuerte respeto y amor por ella, de la misma manera que el propio hacia su madre, a quien cuidó durante toda su vida. Mientras que el personaje del millonario, solo afable en estado de embriaguez, y que se olvidaba de Chaplin al volver en sí, es un reflejo de su padre. 

El amor entre dos personajes siempre se encuentra presente en sus películas, pero quizás sea esta la última en la que podamos afirmar dicho tema como pilar principal de la obra…En City Lights, Chaplin habla de su madre y de su padre, de la diferencia de clases, y de la bondad y el amor por encima de todo. Su personaje del vagabundo muestra estas facetas y por ello ha de triunfar. En un mensaje optimista, un Chaplin que demuestra una fuerte desigualdad entre las personas que debería erradicarse no mediante el dinero o la política, sino mediante la humanidad…





Por José Mayo


“…Charlot es, en realidad, un gran corazón con andares torpes y bastón inquieto, con ojos vivos y mirada inocente y bondadosa. Es un caballero que respira humor y simpatía, que es incapaz de estarse quieto y al que le gusta jugar con persecuciones, tropiezos y golpes continuos. Sus travesuras son las de un niño bueno, pero sus acciones responden a un hombre comprometido con la pobreza y con la persona individual….Son las luces en la ciudad a que hace referencia el título -la ceguera sirve de metáfora-, el resplandor lleno de esperanza para reconocer el sentido de la vida… “ahora ya veo”

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