jueves, 24 de diciembre de 2020

 

Navidad es para todos quienes creen y quienes no un inicio y un fin en si mismo. Recuerdo a mi padre sentado en su sillón en la penumbra del hall de la entrada de la casa con una especial placidez ,en estado reflexivo, observando la algarabía del otro lado, en el salón donde estaba el árbol navideño, el pesebre y nosotros,  los niños , desenvolviendo regalos; el parloteo alegre de ese otro tiempo donde reinaba mi infancia. Hoy siento que el sentido de la Navidad era ese instante profundo de reflexión y observación hacia afuera y hacia adentro que mi padre realizaba;  en esta rueda de la vida hoy es mi turno. Son tiempos  difíciles ,donde lo esencial, aquello “invisible a los ojos” la belleza, está en aquello que con amor vamos construyendo sobre aquello que hoy somos, del adentro hacia el afuera. En este mundo afectado por los virus, la crueldad, la incomunicación envuelta en palabrerío, es un momento para el SILENCIO interior y la ESPERANZA que tanto tiene de arte y de iluminación.  

GDJ


jueves, 7 de mayo de 2020

Una nueva y quizás ultima oportunidad

______________________________________________________ de Graciela Dora Jofre

A veces, es indispensable parar todo movimiento para volver a arrancar hacia cambios profundos.
PARAR por la fuerza de las circunstancias y MIRAR hacia adentro lo que somos. 
Luego la crisis que lleva a que todo sea visto con mirada nueva. 
Aislamiento social que obliga a repensarse hacia atrás y hacia adelante.
 Sobrevolar lo que hicimos en el pasado como un drome sobre ese paisaje de aciertos, errores que supimos ser. 
Vienen tiempos difíciles, para algunos en la realidad de si mismos y sus vínculos afectivos y sociales, para otros la debacle económica en sus vidas. Para todos nada será igual 
 Cada amanecer es una esperanza vital ,un llamado a comenzar de nuevo y una alegría de sabernos únicos en este universo, con miles de errores y vulnerabilidades pero con algo superior inasible dentro de uno, llamalo alma, aire vital, yo superior… ahí esta 
SILENCIO ausencia de palabras para VER lo que debemos ver. 

                                                                                          



domingo, 3 de mayo de 2020

Icaria: la increíble isla donde la gente se olvida de morir

de Luisa Corradini

En Grecia , a 265 kilómetros del Pireo y a un tiro de piedra de las costas turcas, hay una pequeña isla donde la gente suele olvidarse de morir. Icaria es una escarpada montaña de 265 kilómetros cuadrados que surge imponente de las aguas cristalinas del mar Egeo, donde sus 10.000 habitantes tienen tres veces más posibilidades de llegar a los 100 años que en cualquier otro pueblo del mundo. Uno de cada tres icarianos llega a los 90 años, según varios estudios científicos.


También tienen un 20% menos de probabilidades de padecer cáncer, 50% menos de enfermedades cardiovasculares, no conocen la depresión o la demencia, conservan una activa vida sexual y permanecen física y mentalmente ágiles hasta el último día de sus vidas.
Icaria debe su nombre a Ícaro , hijo de Dédalo en la mitología griega, que habría caído al mar frente a la isla, después de quemarse las alas por querer acercarse demasiado al sol.
Hay quienes cuentan que Dionisio, el dios del vino, también habría nacido aquí. En todo caso, la calidad de su vino, así como su reputación de destino benéfico para la salud se remonta al siglo V a.C., cuando los griegos iban a bañarse en las aguas curativas de Therma, pequeña ciudad de la costa oriental. En el siglo XVII, Joseph Georgirenes, obispo de Icaria, describió a sus habitantes como individuos orgullosos, independientes y ascéticos "al punto de dormir en el suelo con una piedra a guisa de almohada".
"El aire y el agua de Icaria son los elementos más admirables de la isla", escribió. "Son tan salubres que la gente vive hasta una edad muy avanzada. Lo normal es cruzar a diario personas de más de 100 años", relató.
Si Georgirenes hubiese vivido en la actualidad, también habría anotado el proverbio local, según el cual en la isla hay tres husos horarios: el GMT, la hora griega y la hora de Icaria. Porque los icarianos simplemente no ven la necesidad de regir sus vidas con el reloj.
"Pasará cuando tenga que pasar", dicen. Y nadie se ofusca si los invitados llegan a la boda a las 22, cuando la cita era a las 18.
Si bien la televisión, los medios de transporte y el incipiente turismo están cambiando sensiblemente el modo tradicional de sus vidas, en la actualidad cada familia cuenta con uno o dos centenarios que, en general, son el centro de atención de los más jóvenes.
Ese fue el caso de Emmanuil Kryaras, el célebre filólogo que falleció en mayo pasado a los 107 años, víctima de una anodina caída, después de haber recorrido el mundo dispensando su saber por los cuatro continentes durante su larga vida.
Smagarda Karimali nació el 20 de junio de 1921. Tiene cuatro hijos, 13 nietos, 9 bisnietos. Todavía hoy, el grupo sigue girando en torno de ella.
"Nada se hace en la familia sin consultarlo con yaya (abuela, en griego)", reconoce Nikos Tsarnas, uno de sus nietos. "Ella sabe todo. Está al corriente de todo. A veces nos preguntamos cómo hace", confiesa.
Enérgica, ágil, atenta a todos los detalles, cuando la nacion la visitó, Smagarda estaba visiblemente contrariada por un persistente resfrío que la mantenía en cama desde hacía varios días. A pesar de todo, haciendo honor a la proverbial hospitalidad icariana, la centenaria había pasado la jornada en la cocina, preparando personalmente dulces y postres tradicionales, que acompañó con una deliciosa infusión de hierbas locales.
Smagarda y su marido, un experto productor de miel que falleció en 2011 y con quien vivió durante 65 años, son el perfecto ejemplo de la vida en Icaria. Ambos nacieron en las inmediaciones de Agios Kirikos, la capital administrativa de la isla, y se casaron a los 20 años. Desde entonces, compartieron todo.
"Nos levantábamos a la madrugada, desayunábamos frugalmente y partíamos al campo a trabajar. De regreso almorzábamos y hacíamos una siesta de media hora. Las veladas siempre estuvieron dedicadas a reunirnos en familia, visitar amigos o vecinos o recibirlos en casa", resume.
Según Smagarda, los icarianos siempre "comieron lo que producían". Para el desayuno, leche de cabra, vino local, té de salvia o café griego, miel y pan casero. Al mediodía lentejas, garbanzos, papas, legumbres verdes (apio, diente de león, y una hoja parecida a la espinaca, llamada horta) y cualquier otro vegetal de estación, producto de la huerta familiar, siempre con aceite de oliva. Para la cena, solo leche de cabra y pan acompañado con té de hierbas.
"Para Navidad y Pascuas sacrificábamos un cerdo, que íbamos consumiendo poco a poco durante meses", relata.
Nada muy diferente, en realidad, de la tradicional y celebrada dieta que consumen todas las poblaciones de la cuenca mediterránea. Sin embargo, hay en Icaria algunas excepciones.
La doctora Ioanna Chinou, profesora en la Facultad de Farmacia de la Universidad de Atenas, es una de las mayores especialistas europeas en propiedades bioactivas de hierbas y productos naturales. Para ella, muchos de los tés que consumen los icarianos son remedios griegos tradicionales. La menta salvaje cura la gingivitis y los desórdenes gastrointestinales; el romero se utiliza contra la gota; el estragón para mejorar la circulación sanguínea.
"Pero los polifenoles presentes en las muestras provenientes de Icaria contienen propiedades antioxidantes mucho más potentes que en el resto de la región, y diez veces más importantes que las del vino tinto", explica. La mayoría de esas hierbas también poseen propiedades diuréticas, excelentes contra la hipertensión. "Es probable que, bebiendo esas infusiones por las noches, los icarianos hayan controlado su presión sanguínea durante toda la vida", señala Chinou.
Otra especialista de la Universidad de Atenas, la cardióloga Christina Chrysohoou, señala que los icarianos prácticamente no consumen carne, pescado o azúcares refinados; beben mucho más té de hierbas que el resto de los griegos e ingieren menos calorías diarias.
"El escaso consumo de grasas insaturadas de origen lácteo o cárnico participa en la reducción de enfermedades cardíacas. El aceite de oliva reduce el colesterol malo y aumenta el bueno. La leche de cabra contiene triptófano, que aumenta el nivel de serotonina y es extremadamente digestivo para la gente mayor", precisa.
Chrysohoou también cree que la costumbre de dormir la siesta prolonga la vida. "Un reciente estudio nos demostró que ese hábito reduce en 40% el riesgo de problemas cardiovasculares", precisa. Sin contar con el ejercicio cotidiano, puesto que -dadas las condiciones topográficas de la isla- es imposible pasar allí una jornada sin escalar al menos una decena de colinas.
Las características propias y el pasado de Icaria podrían explicar esos hábitos. Los fuertes vientos que azotan la isla -mencionados por Homero en la Ilíada- y la ausencia de puertos naturales la mantuvieron fuera de las vías marítimas hasta no hace mucho. Esto, sumado a la permanente invasión de piratas que asolaban las aguas del Mediterráneo Oriental hasta el siglo XVIII, no solo obligó a sus habitantes a ser autosuficientes, sino que los alejó de las costas y, aunque parezca increíble, a olvidarse prácticamente del mar. Razón por la cual, rodeados de agua, consumen tan poco pescado.
Esa tendencia al aislamiento se cristalizó en la Edad Media, cuando los icarianos, convencidos por alguna razón de que descendían de la familia imperial bizantina, prohibieron el casamiento con extranjeros.
Pero esa antigua endogamia no explica todo. Los especialistas coinciden en que el milagro también reside en el gusto por la fiesta y la socialización.
Y, sin embargo, Icaria no ha escapado a la crisis de Grecia, un azotado país donde el 40% de su población activa carece de trabajo. Todos los jóvenes, sin embargo, pueden contar con la profunda tradición de solidaridad de los icarianos, aunque no siempre fue fácil para ellos. Durante la Segunda Guerra Mundial, cuando la isla fue ocupada por italianos y alemanes, 20% de la población murió de hambre. Algunos especialistas explican la asombrosa longevidad de sus habitantes justamente a través de un fenómeno darwiniano, que habría permitido sobrevivir a los más fuertes.
Icaria está a 265 kilómetros del Pireo y muy cerca de las costas turcas Crédito: Shutterstock
Después de la guerra, miles de comunistas e izquierdistas fueron desterrados a Icaria, dando un sustento ideológico a la natural tendencia de los icarianos a compartir.
"Para cada habitante, esta no es 'mi' isla. Es 'nuestra' isla", dijo a la nacion la historiadora greco-británica Topsy Douris, autora de un encantador libro, Icarian Tales, sobre sus propios orígenes.
La mayoría de los ancianos de Icaria, testigos de un siglo de sangre y fuego, han vivido padecimientos y privaciones que pocos aceptan rememorar.
"Depresión, tristeza, soledad, estrés. Todo eso puede quitar décadas de vida. Lo importante es esto: el presente y una vida simple", dice Aleko Pateraki. A los 97 años, como cada día, ese hombre increíblemente enérgico prepara su modesto barco de pesca para hacerse a la mar.
Designando la isla vecina de Samos, Aleko reflexiona: "Apenas a 15 kilómetros, enfrente, hay un mundo totalmente diferente. Los samios son mucho más desarrollados. Tienen edificios altos, estaciones balnearias, casas que valen millones de euros. En Samos, el dinero es un asunto serio. Aquí no. Eso nos permite vivir en paz".
Para él, el secreto de una larga vida es "nunca freír los alimentos en manteca, dormir todo el tiempo que sea necesario y con las ventanas abiertas, evitar la carne, beber té de menta o de salvia y asegurarse de contar con una o dos copas de vino en cada comida, ¡y con una buena compañera!", subraya.
Las investigaciones de Chrysohoou revelaron justamente un dato inesperado: los hombres de Icaria, entre los 65 y los 100 años siguen teniendo una vida sexual "regular", "satisfactoria" y con "buena duración".
Smagarda Karimali dice lo mismo con más pudor: "El amor y la familia es la clave de todo".
-¿Quién puede vivir solo? -argumenta la anciana de 93 años.
-¿ Usted siempre estuvo enamorada de su marido?
-Siempre. Pero él era hermoso -confiesa, mostrando su foto.
-¿Y usted?
-¿Yo? Era la más fea del pueblo. Pero siempre tuve otros argumentos muy buenos.
Icaria fue controlada por muchos, pero dominada por nadie. Samos, Persia, Esparta, Macedonia, Egipto, el Imperio Romano, Bizancio y Génova pasaron por ahí. En épocas más recientes, fue el turno de los Caballeros de San Juan y del Imperio Otomano. Por fin, la isla se integró a Grecia en noviembre de 1912 tras vivir cuatro meses de independencia, durante los cuales los habitantes crearon bandera, escudo y acuñaron moneda. Aún hoy, el minúsculo aeropuerto de la isla recibe al extranjero con la orgullosa divisa azul marino atravesada por una cruz blanca, junto a la insignia nacional.
Otro elemento fundamental que explica el denso tejido social icariano es la religión. "Nadie falta a misa los domingos y se ayuna en vísperas de las celebraciones ortodoxas. La iglesia ha sido históricamente el sitio donde se organiza la comunidad", precisa Topsy Douris.
Eso es Icaria. Una sociedad donde nadie se preocupa por la edad que tiene. Donde nadie sufre de marginación. Donde la colectividad se preocupa para que cada uno tenga lo que necesita para comer y, a cambio, todos se sienten obligados a contribuir a la vida común. Donde no existen los robos y la gente duerme con las puertas abiertas porque todos se conocen. Donde al final del día todos comparten un té de hierbas porque es lo único disponible. Donde hasta los menos sociables no están solos, porque sus vecinos los persuaden de acompañarlos a la fiesta del pueblo para comer su parte de carne de cabra.


martes, 21 de abril de 2020

Om Mani Padme Hum



En budismo tibetano se piensa que recitando el mantra de Chenrezig, Om Mani PadmeHum, ya sea a viva voz o mentalmente para uno mismo, invoca la poderosa y benevolente atención de Chenrezig, la expresión de la compasión de Buda.
Se dice que ver el mantra escrito tiene el mismo efecto, por lo que puede encontrarse en lugares donde sea bien visible, incluso grabado en piedras. Lo mismo ocurre haciendo girar la forma escrita del mantra en una rueda de oración, así que existen muchos de estos cilindros con “om mani padme hum” escrito muchísimas veces en su interior, incluso millones. Hay ruedas pequeñas que puedes llevar encima y girar con una mano, y otras tan grandes que necesitan el impulso de varias personas.
Según los maestros del budismo tibetano, todo el conjunto de las enseñanzas del Buda está contenido en el mantra Om Mani Padme Hum

Literalmente significa “Salve a la joya en el loto

Cada sílaba de Om Mani Padme Hung nos permite cerrar la puerta a renacimientos en alguno de los seis ámbitos que componen la existencia cíclica:

-OM: Cierra la puerta de los renacimientos desde el mundo de los devas.
-MA: Cierra la puerta de los asuras.
-NI: Cierra la puerta de los humanos.
-PAD: Cierra la puerta de los animales.
-ME: Cierra la puerta de los espíritus hambrientos (pretas).
-HUNG: Cierra la puerta del infierno.

Cada sílaba purifica de una forma:

-OM: Purifica el velo del cuerpo.
-MA: Purifica el velo del habla.
-NI: Purifica el velo de la mente.
-PAD: Purifica el velo de las emociones conflictivas.
-ME: Purifica el velo del condicionamiento latente.
-HUNG: Purifica el velo que cubre el conocimiento.

Cada sílaba se corresponde con las seis Paramitas o Perfecciones transcendentales:

-OM: Generosidad.
-MA: Ética.
-NI: Paciencia.
-PAD: Diligencia.
-ME: Concentración.
-HUNG: Sabiduría.

Cada sílaba del mantra purifica un defecto:

-OM: Orgullo.
-MA: Envidia / Deseo de ser entretenido.
-NI: Deseo pasional.
-PAD: Estupidez / Prejuicio.
-ME: Pobreza / Posesividad.
-HUNG: Agresividad / Odio.

Finalmente, cada sílaba está relacionada con las seis sabidurías:

-OM: Sabiduría de la ecuanimidad.
-MA: Sabiduría de la actividad.
-NI: La sabiduría que surge de sí misma.
-PAD: La sabiduría del Dharma.
-ME: La sabiduría de la discriminación.
-HUNG: La sabiduría semejante a un espejo.

El propio Dalai Lama, Su Santidad el Boddhisatva de la Compasión, explica:
“Es muy bueno recitar el mantra Om Mani Padme Hum, pero mientras lo haces debes estar pensando en su significado, porque el significado de las seis sílabas es grande y vasto.
La primera está compuesta por tres letras A, U, y M. Estas simbolizan el cuerpo, el habla y la mente impura del practicante; también simbolizan el cuerpo, el habla y la mente puros y exaltados de un buda. ¿Pueden el cuerpo, el habla y la mente impura transformarse en el cuerpo, el habla y la mente pura? ¿O están completamente separadas?
En todos los casos, los budas fueron seres como nosotros y, entonces, gracias al camino se iluminaron. El budismo no afirma que alguien desde el principio estuviera libre de faltas y poseyera todas las buenas cualidades. La purificación del cuerpo, el habla y la mente llega a través del abandono gradual de los estados impuros y su transformación en lo puro.
¿Cómo se logra esto? El camino se indica en las siguientes cuatro sílabas. Mani significa joya y simboliza los factores del método: la intención altruista de iluminarse, la compasión, y el amor. Así como una joya es capaz de eliminar la pobreza, la mente altruista de la iluminación es capaz de eliminar la pobreza o las dificultades de la existencia cíclica y de la paz solitaria. De igual forma, así como una joya cumple los deseos de los seres sintientes, también la intención altruista de llegar a la iluminación satisface los deseos de los seres sintientes.
Las dos sílabas, Padme, que significan loto, simbolizan la sabiduría. Así como un loto crece en el lodo sin ensuciarse con las faltas de éste, la sabiduría es capaz de ponerte en una situación sin contradicciones, donde de cualquier otra forma habría contradicción si no tuvieses sabiduría.”

Cuando recitamos este mantra, debemos hacerlo desde desde el corazón. Su recitación sin sentimiento es solo un ejercicio intelectual y no obtendremos sus beneficios.


domingo, 12 de abril de 2020

poema Lockdown



"Sí, hay miedo.
Sí, hay aislamiento.
Sí, hay pánico comprando.
Sí, hay enfermedad.
Sí, incluso hay muerte.
Pero,
Dicen que en Wuhan después de tantos años de ruido
Puedes escuchar los pájaros otra vez.
Dicen que después de solo unas semanas de silencio
El cielo ya no está lleno de humo
Pero azul y gris y claro.
Dicen que en las calles de Asís
La gente se está cantando el uno al otro
a través de las plazas vacías,
manteniendo sus ventanas abiertas
para que los que están solos
Puede escuchar los sonidos de la familia alrededor de ellos.
Dicen que un hotel en el oeste de Irlanda
Ofrece comidas gratis y entrega a la casa.
Hoy una mujer joven que conozco
Está ocupada difundiendo folletos con su número
a través del barrio
Para que los ancianos puedan tener a alguien a quien llamar.
Hoy iglesias, sinagogas, mezquitas y templos
se están preparando para dar la bienvenida
y refugio a los sin hogar, los enfermos, los cansados.
En todo el mundo la gente está ralentizando y reflexionando.
En todo el mundo la gente está mirando a sus vecinos de una nueva manera.
En todo el mundo la gente está despertando con una nueva realidad.
Por lo grandes que somos realmente.
A lo poco control que realmente tenemos.
A lo que realmente importa.
Para amar.
Así que oramos y recordamos eso.
Sí, hay miedo.
Pero no tiene que haber odio.
Sí, hay aislamiento.
Pero no tiene que haber soledad.
Sí, hay pánico comprando.
Pero no tiene que haber mezquindad.
Sí, hay enfermedad.
Pero no tiene que haber enfermedad del alma.
Sí, incluso hay muerte.
Pero siempre puede haber un renacimiento del amor.
Despierta con las decisiones que tomas en cuanto a cómo vivir ahora.
Hoy, respira.
Escucha, detrás de los ruidos de la fábrica de tu pánico.
Los pájaros están cantando de nuevo,
El cielo se está despejando,
La primavera está llegando,
Y siempre estamos abarcados por el amor.
Abre las ventanas de tu alma
Y aunque no seas capaz
para tocar a través de la plaza vacía,
Canta."
Brother Richard Hendrick* Monge franciscanoirlandes




martes, 7 de abril de 2020

Rupert Sheldrake





“…Durante el curso de la evolución, imperan los hábitos, pero también la creatividad.
Ocurren hechos nuevos.
No todo lo nuevo que ocurre puede prosperar. Solo los que tienen éxito sobreviven. Este es el principio darwiniano de la selección natural.
Entonces la pregunta es: ¿Existe un propósito ulterior en el proceso evolutivo?
Aunque un animal individual puede tener una meta, que es repetir el objetivo de sus ancestros, distinto es plantearse si toda la evolución tiene un propósito y si asi fuera ¿Cuál es?
Es mas fácil para los seres humanos pensar que el propósito de la evolución es generar seres humanos, pero quizás los dinosaurios pensaran que el propósito de la evolución es crear dinosaurios… quizás lo era. No hay razón alguna para pensar que somos el producto terminado de la evolución o que el sistema del mundo moderno, o que el sistema económico es el objetivo ulterior de quince billones de evolución cósmica.
Es sencillo para nosotros engañarnos en creer que somos el objetivo definitivo. Pero seguramente no es asi. 
Uno de los problemas de cualquier visión antropocéntrica del propósito cósmico sería si el propósito del universo fuera que nosotros llegáramos a existir para que se necesita un universo tan vasto. Cuando miramos el cielo impresiona todas las estrellas que vemos en el cielo están en nuestra propia galaxia. Y sin embargo, mas allá existen billones de otras galaxias.
Si el propósito de la evolución fuera la creación de los seres humanos ¿para que necesitamos millones de especies de escarabajos y otros insectos? Pareciera existir la producción de la diversidad. El propósito evolutivo parece tener la capacidad de producir una fantástica diversidad de seres vivos.
Esa idea que nosotros somos el objetivo mismo, o que la vida en esta tierra tiene esto como objetivo único; es quizás una visión demasiado estrecha.
Hay quienes piensan que la característica central de la evolución es el desarrollo de la conciencia. Podría ser… pero si el desarrollo de la conciencia es el fin, que pasa con el desarrollo del resto del universo.
Hay quienes piensan que podría haber otras formas de vida en el universo. Actualmente los intentos científicos de detectarlas me resultan tremendamente ingenuos. Por un lado tenemos el enfoque firmemente centrado en la ingeniería, naves espaciales que en realidad no pueden ir mucho mas allá de Marte u otras partes del sistema solar.
Por otro lado, se ha intentado transmitir a través de poderosos transmisores radiales las series de números primos o los decimales de.. u otras constantes matemáticas, partiendo del supuesto que civilizaciones distantes de otros sistemas estelares podrían captar estas débiles señales y luego responder con otras fórmulas matemáticas. Se dará cuenta, que este método tiene severas limitaciones.
Nuestra galaxia mide cien mil años luz. Por lo tanto para comunicarnos dentro de nuestra galaxia necesitaríamos cien mil años para que esa fórmula matemática llegara a una estrella ubicada en el lado opuesto de la galaxia y aunque respondieran a vuelta de correo, su respuesta tardaría cien mil años en llegar. Si les planteáramos una pregunta matemática y su débil respuesta llegara 200 mil años mas tarde ¿Quién recordaría la pregunta?
Me parece que si la evolución de la conciencia humana tiene alguna significancia cósmica, aun dentro de nuestra galaxia, estos métodos tradicionales de transferencia de información no son muy plausibles.
Aunque pudiésemos establecer radio contacto con otras estrellas y planetas en otros sistemas estelares estaríamos hablando de tiempos muy prolongados para transmitir mensajes simples.
Considero que si la conciencia humana tiene significación cósmica, la conexión con otras formas de conciencia en el universo, no va a suceder a través de este tipo de tecnología. Creo que va a ocurrir por contacto consciente directo. 
En suma, esto es lo que los místicos han estado afirmando durante siglos. La idea que a través de la mente es posible ponerse en contacto con formas superiores de conciencia donde quiera que se encuentren. Quizás en otras dimensiones, u otros sistemas solares. Podría haber muchas formas de conciencia en el universo…” 


Rupert Sheldrake*

*Rupert Sheldrake es biólogo y autor de más de 90 artículos científicos , de 8 libros y coautor asimism de otros 6 . Estudió ciencias naturales en la Universidad de Cambridge, donde fue becario del Clare College, obtuvo una doble licenciatura de primera clase y recibió el Premio a la Botánica Universitaria (1963). Luego estudió filosofía e historia de la ciencia en la Universidad de Harvard, donde fue becario Frank Knox (1963-64), antes de regresar a Cambridge, donde obtuvo un Ph.D. en bioquímica (1967). Fue miembro del Clare College, Cambridge (1967-73), donde fue Director de Estudios en bioquímica y biología celular. Como investigador de la Sociedad Real de Rosenheim (1970-73), realizó investigaciones sobre el desarrollo de las plantas y el envejecimiento de las células en el Departamento de Bioquímica de la Universidad de Cambridge. Mientras estuvo en Cambridge, junto con Philip Rubery, descubrió el mecanismo del transporte de auxinas polares, el proceso por el cual la hormona vegetal auxina se transporta desde los brotes hacia las raíces. De 1968 a 1969 participo como Catedratico y miembro de la Royal Society Leverhulme, con sede en el Departamento de Botánica de la Universidad de Malasia en Kuala Lumpur, estudiando las plantas de la selva tropical. De 1974 a 1985, fue fisiólogo principal y consultor en el Instituto Internacional de Investigación de Cultivos para los Trópicos Semiáridos (ICRISAT) en Hyderabad, India, donde ayudó a desarrollar nuevos sistemas de cultivo que son ahora utilizados por los agricultores. Mientras estuvo en la India, también vivió durante mas de un año en el ashram del monje Bede Griffiths en Tamil Nadu, donde escribió su primer libro, Una nueva ciencia de la vida, publicado en 1981 (nueva edición de 2009).