miércoles, 3 de octubre de 2012

VIVIR LA PRIMAVERA- MEDICINA CHINA



Amor, suspiros y dieta sana
POR MARISA CORTÉZ / ESPECIAL PARA BUENA VIDA

Son los consejos de la medicina china tradicional para vivir la primavera. Comunicación con los demás, hacer el amor y no la guerra, la creatividad y no la ira, sus consignas.La primavera la sangre altera, dice la canción... y los chinos también lo afirman, desde hace miles de años.

Por esto, los consejos más saludables de la Medicina Tradicional China (MTC) para esta época son la desintoxicación alimentaria, dar rienda suelta a la creatividad, “hacer el amor y no la guerra” en nuestra comunicación con los demás, descargar la ira con profundos suspiros... y disfrutar del sol y el aire libre, sin descuidarnos del viento.

Para los chinos, esta estación en que retoña la naturaleza está relacionada con el elemento madera y con el hígado.
El elemento madera tiene entre sus cualidades el crecimiento, la flexibilidad, el impulso vital, el movimiento libre, y también la particularidad de ser fácilmente “inflamable”.
Cosas que revientan el hígado...

En la MTC, el hígado es un órgano de influencia muy amplia en el organismo. Su energía fluye en todas las direcciones y tiene un papel fundamental en cuanto a la sangre porque la almacena, la distribuye y la mantiene limpia.

Las causas de desequilibrio pueden provenir de factores externos (en el caso del hígado, el viento, calor y humedad), por causas internas (exceso de sedentarismo, descuido en la alimentación, ira acumulada) o alteraciones de otros órganos que le afecten, por su relación con ellos.

Por ejemplo, la frustración y el duelo, que afectan al pulmón, pueden llegar al hígado rápidamente y convertirse en enojo.

La energía del hígado es ascendente, pero se expande en todas direcciones. 

Los estancamientos de energía y el ascenso de excesiva energía Yang en el organismo son los más típicos desequilibrios primaverales.
Cuidarse del calor y el viento

Cuando la energía del hígado se estanca, provoca un bloqueo que genera calor interno, hace aumentar el Yang y debilitar el Yin; recordemos que Yin y Yang son las fuerzas opuestas universales que mantienen la salud cuando están en equilibrio recíproco.
Si llega mucho Yang (calor) a la zona craneana, se producen cefaleas tipo migraña, con dolor palpitante en un lado de la cabeza que suele llegar al ojo. El hígado detesta el viento, por esto valen los consejos que dimos en invierno: es conveniente protegerse, sobre todo los puntos Feng (viento) occipitales, para evitar así cefaleas y rigidez de cuello.

La depuración

La energía del hígado estimula la digestión y asimilación de alimentos, ayudando al estómago y bazo respectivamente, además de segregar la bilis. Si atacamos esta zona con comidas extremas, muy grasas, picantes (mucho Yang) o excesivamente dulces y frías (mucho Yin) pueden aparecer síntomas digestivos y hepatobiliares más que de costumbre.
En MTC, se recomienda una depuración; la que sigue es muy fácil. Sígala una semana, por lo menos, comenzando cuando la luna esté en cuarto menguante. Un tip importante para las mujeres: el hígado regula también los meridianos maravillosos llamados Ren Mai y Chong Mai, encargados de la parte ginecológica; por lo que una limpieza hepática puede disminuir notablemente los síntomas premenstruales debidos al estancamiento de sangre.
- Por la mañana, en ayunas: medio vaso de agua con el jugo de medio limón y una cucharada de aceite de oliva.

- Como infusión habitual: té chino rojo  -un súper limpiador hepático- o tés de boldo, manzanilla y anís (mezclados son más ricos).
- Si quiere hacerla más sencilla: tome 20 gotas 2 veces al día de tintura de cardo mariano y otras 20 de tintura de alcachofa (alcaucil). La primera hierba es un regenerador hepático y el segundo, un estimulante biliar.
Atención: no haga depuración sin cuidar la alimentación, ya que puede tener síntomas desagradables.

Atrévase a soñar

El Hun, o alma del hígado, es el encargado de generar proyectos, de la imaginación, del inconsciente, de los sueños y deseos. Es la fuerza creadora y resolutiva, la que elabora estrategias y el impulso para emprender una acción. Así que no espere más y atrévase a soñar, ponga manos a la obra en el proyecto que tiene guardado y use su energía creativa a full.

Y, por último, el hígado es un regulador de las emociones. La ira es la emoción que más lo daña y ésta tiene variadas causas: frustraciones repetidas, fallas en la comunicación, el estrés y la agresividad del ambiente en que vivimos. Por eso, es fundamental observar cómo manejamos nuestro mundo emocional en esta primavera.

Tal vez, recordar aquella famosa frase: “¿Qué querés, ser feliz o tener razón?” Expresar lo que sentimos, entrenar con pequeñas cosas para estar preparados para las grandes, no aguantar y luego estallar por algo objetivamente banal.

Cuando esté muy a punto de estallar, pruebe este truco: suspire. El cuerpo intenta así descongestionar esa energía que se estanca; tome aire profundamente y suéltelo con fuerza. Si puede con un “Aaah”, mejor. ¡Si es hasta romántico! Feliz primavera.

Marisa Cortéz (marisafloresygemas@hotmail.com) es periodista especializada en medicina integrativa y terapeuta holística.

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